Nos enseñaron que quien busca, encuentra.
Pero nadie nos dijo que hay cosas que solo llegan cuando paras.
El viaje que necesitabas.
La conversación que lo cambia todo.
El sitio donde de repente te sientes en casa.
A veces no se trata de ir más lejos ni más rápido.
Se trata de estar presente donde estás.
De dejar que lo bueno te alcance. Para. Respira.
Deja que la vida te encuentre a ti.